ORICIOS, EL CAVIAR DEL CANTABRICO

ORICIO RELLENO

Los oricios son de esos pequeños secretos que no pueden faltar en toda buena mesa que se precie porque la pequeña cantidad  de carne que contiene cada uno de ellos es toda una explosión de sabor, olor a mar a yodo, algo así como un concentrado de mar en el paladar que consigue sorprender a todo el mundo.

Los oricios se consumen desde hace mucho tiempo, no es una moda o que haya aparecido ahora ante la creciente demanda de de nuevos productos alimentarios, los griegos ya los consumían en su época considerándolos un regalo del mar muy apreciado.

La forma más habitual de consumirlos es al natural o ligeramente cocidos, aunque en lo últimos años han ido apareciendo diferentes especialidades como el caviar o el paté de oricios.

Concretamente el caviar de oricios se ha convertido en una de las conservas Gourmet más apreciadas en Asturias.

En otros países se realizan elaboraciones en forma de bechamel de oricios, gelatina o en forma de dados para ensaladas y guisos de pescado o marisco que le proporcionan un intenso sabor a los platos.

Aunque no es un producto de consumo masivo, Asturias es el lugar donde más se aprecia el oricio de todo el mundo aunque no es el único rincón del mundo donde se consume.

Un buen plan para los que les gustan los sabores fuertes: una docena de oricios  acompañados  de una botella de sidra  conducen a dulces estados de placer razonablemente económico para todos  los bolsillos.

El problema es la escasez actual que contrasta con la abundancia de décadas anteriores, ha sido precisamente el aumento de la explotación y comercialización del oricio lo que produjo la escasez de oferta en del mercado.

Desde el año 2013 se ha establecido una veda para las capturas que se interrumpe de mediados de diciembre a  mediados de abril, ya que el oricio tarda en criarse y si se le persigue durante todo el año no le da tiempo a desovar.

En  el resto de Epaña podemos encontrar oricios en Cádiz y en Cataluña, concretamente en algunos pueblos de Gerona sobretodo en la Bahía de Rosas.

Fuera de nuestra fronteras se consume en sitios tan distintos como Italia, Japón o Zanzíbar.

Fuente de la fotografía enciclopedia de la gastronomía.

 

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